La metodología que sigo en Filosofía consiste fundamentalmente en trabajar de modo personalizado con el alumno. Cada estudiante tiene sus virtudes y carencias (aunque buena parte de ellos sean comunes y explicables por la edad), se trata, pues, de detectarlos y trabajar desde ese análisis, buscando reforzar las virtudes y enmendar los errores o carencias.
Por ejemplo, si un alumno no tiene un g...
La metodología que sigo en Filosofía consiste fundamentalmente en trabajar de modo personalizado con el alumno. Cada estudiante tiene sus virtudes y carencias (aunque buena parte de ellos sean comunes y explicables por la edad), se trata, pues, de detectarlos y trabajar desde ese análisis, buscando reforzar las virtudes y enmendar los errores o carencias.
Por ejemplo, si un alumno no tiene un gran problema en la comprensión de conceptos filosóficos pero sí en la explicación, se buscará reforzar esta parte. Si el problema está en su escritura, se realizarán ejercicios personalizados para mejorar su expresión escrita, clave para superar la materia de Filosofía (junto a otras). Si su problema está en la comprensión, se buscará incrementar su capacidad de comprender argumentos e ideas filosóficas mediante ejercicios lógicos o basados en el análisis de argumentos. O bien, si el alumno/a no es capaz de relacionar autores e ideas, buscaremos fortalecer su capacidad para establecer vínculos entre ideas de diferentes épocas o autores. Al mismo tiempo, estos ejercicios reforzarán su capacidad para relacionar ideas filosóficas de otras épocas con cuestiones de actualidad (un ejercicio cada vez más relevante en la materia).
Las clases consisten en la combinación de partes de explicación junto con otras de trabajo conjunto en ejercicios de diversos tipos, siempre con atención a lo que se les exige en clase.
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