Para enseñar dibujo a niños de 6 a 12 años, lo más importante es que lo vean como algo divertido, no como una clase “seria”. Primero hay que dejar que experimenten y pierdan el miedo a equivocarse, y luego ir metiendo pequeñas ideas técnicas.
Una clase puede dividirse en tres partes: empezar con un ejercicio rápido para soltarse (garabatos, dibujar sin levantar el lápiz), luego una actividad gui...
Para enseñar dibujo a niños de 6 a 12 años, lo más importante es que lo vean como algo divertido, no como una clase “seria”. Primero hay que dejar que experimenten y pierdan el miedo a equivocarse, y luego ir metiendo pequeñas ideas técnicas.
Una clase puede dividirse en tres partes: empezar con un ejercicio rápido para soltarse (garabatos, dibujar sin levantar el lápiz), luego una actividad guiada con algún concepto sencillo (formas, personajes, sombras…), y terminar con un rato más libre para que creen a su manera.
Funciona mejor enseñar con ejemplos y juegos en lugar de dar muchas explicaciones. También ayuda hacer preguntas en vez de corregir directamente.
Y sobre todo, adaptar según la edad: los pequeños necesitan más juego y color, mientras que los mayores ya pueden trabajar un poco más la técnica, pero sin presionar demasiado.