Las clases de matemáticas se imparten desde una perspectiva práctica, enseñando primero los conceptos y métodos a través de ejemplos para después ponerlos en práctica. Lo más importante es entender el razonamiento que hay detrás de cada problema, aprendiendo a identificar qué se pide y qué pasos seguir para resolverlo. Esto implica conocer y aplicar correctamente las fórmulas y procedimientos necesarios, pero, sobre todo, comprender por qué y cuándo utilizarlos para poder afrontar diferentes tipos de ejercicios de manera autónoma y eficaz. Media de 9 en Matemáticas durante Bachillerato.