Descripción del anuncio
1. Empieza con algo que les llame la atención
Una pregunta, un dibujo, una historia corta o un objeto relacionado con el tema.
Ejemplo: “¿Sabéis por qué llueve?”
2. Explica con palabras fáciles
Usa frases cortas y ejemplos de su vida diaria. Evita términos complicados o explícalos poco a poco.
3. Haz la clase visual y dinámica
Utiliza dibujos, colores, gestos, juegos o pequeñas actividades para que participen.
4. Pregunta constantemente
Así compruebas si entienden y mantienes su atención.
Ejemplo: “¿Quién me puede decir qué pasa después?”
5. Resume al final
Repite las ideas principales de forma sencilla y divertida.
La clave es que los niños escuchen, vean y hagan cosas, no solo que oigan una explicación larga.