Tengo mucha experiencia impartiendo clases particulares y la sensación con la que suelo acabar es que he logrado que el o la alumna consiga amar la filosofía tanto como yo. Habitualmente las clases en el aula comprenden a un alumnado tan amplio y a veces algunos se pierden sin que esto implique ninguna dificultad intrínseca del alumno con la asignatura. En ocasiones, son los más capacitados para...
Tengo mucha experiencia impartiendo clases particulares y la sensación con la que suelo acabar es que he logrado que el o la alumna consiga amar la filosofía tanto como yo. Habitualmente las clases en el aula comprenden a un alumnado tan amplio y a veces algunos se pierden sin que esto implique ninguna dificultad intrínseca del alumno con la asignatura. En ocasiones, son los más capacitados para ella los que se pierden al no contar con el tiempo ni el lugar en el que explorar sus propias dudas y preguntas. Por eso considero este trabajo tan importante. Me encanta conseguir que la gente se replantee sus concepciones del mundo, pero sobre todo eso ocurre cuando logran comprender el auténtico problema al que se enfrenta una u otra corriente de la filosofía. Es por eso que lograr unas bases bien asentadas me parece tan importante. Si he conseguido que comprendas con claridad un asunto que antes te parecía complejo, soy feliz al final del día. Aprendí los métodos de enseñanza de la Práctica Filosófica del experto internacional Oscar Brenifier, así mismo, también de otros grandes maestros como Huberto Marraud. La Práctica Filosófica comprende una serie de dinámicas y metodologías que pretenden que el alumno se acerque a la materia desde el desarrollo de las competencias de conceptualización, problematización o argumentación capacitando a este para el pensamiento crítico y ayudando enormemente a la memorización de la materia para las clases de apoyo. Aunque siempre me adaptaré a las necesidades concretas del alumno.