Desde mi adolescencia, he dado clases a niños de todas las edades, adaptándome a las necesidades de cada uno. He trabajado sobretodo con pequeños con TDHA, autismo, etc., con los que empatizo especialmente por tener yo misma TDHA, lo que me permite ver el mundo a través de sus ojos y ayudarles a gestionar sus emociones durante el proceso de aprendizaje. No creo en los procesos "tradicionales" de...
Desde mi adolescencia, he dado clases a niños de todas las edades, adaptándome a las necesidades de cada uno. He trabajado sobretodo con pequeños con TDHA, autismo, etc., con los que empatizo especialmente por tener yo misma TDHA, lo que me permite ver el mundo a través de sus ojos y ayudarles a gestionar sus emociones durante el proceso de aprendizaje. No creo en los procesos "tradicionales" de enseñanza, en los que los niños deben simplemente memorizar, sin interiorizar, ni comprender, ni, por supuesto, disfrutar con lo que están tratando de aprender.
?En cuanto al proceso de enseñanza. Me encanta comenzar conociéndolos, jugando a lo que ellos elijan y, mediante la observación y preguntas acordes a su edad, poder trazar un breve perfil para centrarnos no en sus aspectos a mejorar, sino en potenciar aquellos en los que más destacan; en los que más les emocionan. De esta manera, para ellos es mucho más cómodo y natural avanzar en sus clases. Nos centramos en que sus fortalezas y su motivación se potencien y poco a poco vamos incorporando aquellos aspectos o puntos donde necesiten "mejorar".
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