Aprender también puede ser divertido
Siempre he pensado que aprender no debería sentirse como una obligación, sino como una oportunidad para descubrir de lo que somos capaces. Por eso, cuando doy clase, mi objetivo no es simplemente que el alumno consiga hacer los ejercicios o memorice un contenido, sino que realmente lo comprenda, gane confianza y poco a poco sea capaz de hacerlo por sí mismo....
Aprender también puede ser divertido
Siempre he pensado que aprender no debería sentirse como una obligación, sino como una oportunidad para descubrir de lo que somos capaces. Por eso, cuando doy clase, mi objetivo no es simplemente que el alumno consiga hacer los ejercicios o memorice un contenido, sino que realmente lo comprenda, gane confianza y poco a poco sea capaz de hacerlo por sí mismo.
Soy maestra de Educación Infantil y Primaria y siento una verdadera vocación por la enseñanza. Me encanta trabajar con niños y acompañarlos en sus pequeños y grandes descubrimientos. Creo que cada alumno tiene su propio ritmo, su propia manera de aprender y sus propias fortalezas, y por eso no creo demasiado en las clases “de plantilla”. Para mí, una buena clase empieza por conocer a la persona que tienes delante.
Me gusta crear un ambiente cercano y de confianza, en el que el alumno pueda preguntar tantas veces como necesite, equivocarse sin miedo y expresar cuando algo no lo entiende. Porque sí, ¡equivocarse también forma parte de aprender!
Mi metodología combina explicación, práctica y actividades dinámicas, adaptándome siempre a la edad, nivel y necesidades de cada alumno. Cuando es posible, intento convertir los contenidos en algo más visual, práctico y entretenido mediante juegos, ejemplos, pequeñas actividades, retos o situaciones de la vida cotidiana. Especialmente con los más pequeños, considero fundamental que el aprendizaje tenga un componente lúdico y que puedan participar activamente en lugar de limitarse a escuchar.
También doy mucha importancia al refuerzo positivo. A veces un alumno no necesita que le expliquen algo diez veces, sino que alguien confíe en que puede conseguirlo. Me gusta celebrar los pequeños avances, ayudar a identificar las dificultades y convertir el “no puedo” en un “todavía no me sale, pero vamos a intentarlo”.
Además, intento que mis clases sean un espacio en el que no solo se trabajen los contenidos académicos, sino también habilidades tan importantes como la autonomía, la organización, la concentración y la seguridad en uno mismo.
Me considero una persona paciente, cercana, responsable, creativa y muy implicada. Me gusta preparar las clases con antelación y buscar diferentes maneras de explicar un mismo concepto hasta encontrar aquella que encaje mejor con cada alumno.
Para mí, una buena clase es aquella en la que al terminar no solo hemos aprendido algo nuevo, sino que el alumno se va con un poquito más de confianza que cuando llegó. Y, si además se ha divertido por el camino, ¡muchísimo mejor!
Si buscas una profesora que te acompañe con paciencia, ilusión y muchas ganas de enseñar, estaré encantada de conocerte, descubrir qué necesitas y empezar a trabajar juntos. Porque aprender es un camino, y mi intención es que no tengas que recorrerlo solo/a.
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