Es un gran profesor, y no lo digo por decir. Tiene décadas de experiencia, domina todo tipo de técnicas y, además, sigue enseñando porque le apasiona. Su experiencia no solo procede de la enseñanza, sino también de los numerosos conciertos que ofrece y de sus discos. Ha recibido prestigiosos premios dentro del mundo del blues e incluso tiene métodos de enseñanza patentados, desarrollados para enseñar a niños y a personas invidentes.
Y luego está su oído. Es capaz de detectar una nota incorrecta, saber si la armónica está desafinada o incluso deducir cómo estás colocando la boca por dentro y qué estás haciendo con la lengua. Eso me fascina. En la armónica, el profesor no puede limitarse a mirar tus dedos y decirte qué haces mal, como ocurre con una guitarra. Necesitas a alguien con un oído y una experiencia extraordinarios, capaz de escuchar con los ojos cerrados qué está fallando y explicarte exactamente cómo corregirlo. Y este hombre lo hace.
Y todo esto siendo amable y simpátic
Ver más
Ver menos