estudiante de Arquitectura y, en mi trayectoria desde mis primeros años en el colegio hasta llegar a la universidad, me he dado cuenta de que la clave principal para sacar las mejores calificaciones no es simplemente estudiar horas por hacer horas, sino tener muy claras las bases de lo que se imparte. Como pasa en mi propia carrera, si los cimientos no son lo bastante sólidos, da igual lo bonito...
estudiante de Arquitectura y, en mi trayectoria desde mis primeros años en el colegio hasta llegar a la universidad, me he dado cuenta de que la clave principal para sacar las mejores calificaciones no es simplemente estudiar horas por hacer horas, sino tener muy claras las bases de lo que se imparte. Como pasa en mi propia carrera, si los cimientos no son lo bastante sólidos, da igual lo bonito que parezca desde fuera: el edificio acaba cediendo.
Además de asentar de forma firme esa base teórica, el verdadero secreto está en la práctica inteligente, es decir, en saber leer los trucos de cada ejercicio. Los profesores suelen seguir unos patrones muy claros. Una vez que aprendes a identificar qué te están pidiendo realmente y cómo debes enfocar la solución, todo cobra sentido. Una vez controlas eso, dejas de ir a remolque y consigues el tan deseado sobresaliente.
Para alcanzarlo, por supuesto, es necesario trabajarlo mucho. Los milagros no existen, pero la gran diferencia radica en dirigir bien ese esfuerzo. De nada sirve pasar tardes enteras frente a los apuntes si te saturas y careces de un método efectivo. Mi objetivo en las clases es precisamente enseñarte a rentabilizar tu tiempo, a entender el porqué de cada problema y a darte las herramientas para que ganes total autonomía.
Entiendo perfectamente los bloqueos que puedes estar sintiendo porque yo estuve en tu lugar hace muy poco. Si quieres que trabajemos juntos para conseguir tus objetivos académicos de forma eficaz y sin agobios, estaré encantado de ayudarte
Ver más
Ver menos