Hola Jesús: Este brindis va por ti, por aguantar mis nervios, exigirme siempre un poco más y confiar en mí incluso cuando yo dudaba. Gracias por escucharme, por recordarme que sí se podía y por tu forma tan honesta de decir las cosas. Te tengo un cariño enorme y una gratitud que no se me olvidará jamás. Has sido el preparador que necesitaba, comprometido, cercano y humano. Sé que sin ti nada de esto e hubiera hecho realidad. ¡Chin chin! Por lo vivido y lo conseguido. Por tus siguientes logros compartidos. Nunca dejes de apasionarte por hacer realidad los sueños de los demás. Espero que te guste y lo disfrutes. Un abrazo enorme, con toda mi admiración y cariño por lo que haces.
Ver más
Ver menos