Mi metodología es simple: no doy clases, resuelvo problemas contigo. La diferencia importa.
En la primera sesión hablamos. Sin prisa. Quiero entender qué haces, qué te frustra del trabajo, qué tarea repetitiva te come las horas, qué pidió tu jefe que aprendieras o qué necesita tu negocio para crecer. De ahí sale el plan — adaptado a ti, no un temario genérico copiado de otra plataforma.
A parti...
Mi metodología es simple: no doy clases, resuelvo problemas contigo. La diferencia importa.
En la primera sesión hablamos. Sin prisa. Quiero entender qué haces, qué te frustra del trabajo, qué tarea repetitiva te come las horas, qué pidió tu jefe que aprendieras o qué necesita tu negocio para crecer. De ahí sale el plan — adaptado a ti, no un temario genérico copiado de otra plataforma.
A partir de ahí trabajamos sobre casos reales tuyos. Si eres administrador, igual montamos un asistente que te clasifique correos. Si llevas un restaurante, un bot de reservas para WhatsApp. Si estás reciclándote, una caja de herramientas que te haga vendible. Cada sesión termina con algo que funciona, no con apuntes que mañana no recuerdas.
Trabajamos con las herramientas que uso a diario en mis clientes — Claude, ChatGPT, Gemini, n8n, Make. Te explico qué hace cada una, cuándo conviene una u otra, y cuándo no necesitas ninguna porque tu problema se resuelve con un Excel bien hecho. Esa última parte es importante: la mejor consultoría a veces es decirte "no compres IA, ahorra el dinero".
Vengo de 30 años en sistemas y 8 gestionando hostelería, así que entiendo tanto la tubería de la base de datos como el ticket que se imprime al revés un viernes a las 9. Eso me permite hablar contigo en cristiano, no en jerga.
Pruébame una sesión. Si no aportamos nada, no hay segunda. Justo y claro.
Ver más
Ver menos