Escribir no es como sumar. No hay una fórmula mágica que enseñe cómo hacerlo bien. Sin embargo, sí hay métodos que ayudan a lograr los objetivos que las personas y las empresas se proponen. Y ahí es donde entran la experiencia y el conocimiento de los recursos.
Una carta de presentación, una novela, una entrada de un blog, una nota de prensa, el home de una web... Cada cosa necesita su estilo pe...
Escribir no es como sumar. No hay una fórmula mágica que enseñe cómo hacerlo bien. Sin embargo, sí hay métodos que ayudan a lograr los objetivos que las personas y las empresas se proponen. Y ahí es donde entran la experiencia y el conocimiento de los recursos.
Una carta de presentación, una novela, una entrada de un blog, una nota de prensa, el home de una web... Cada cosa necesita su estilo pero, sobre todo, necesita que quien lo reciba lea hasta el final. Y para eso sí hace falta técnica.
El hecho de poder crear textos usando IA ha hecho que muchos (tanto empresas como personas) crean que es suficiente con saber generar un buen prompt. Nada más lejos de la realidad. De hecho, creo que es conveniente tener claro que ninguna empresa de IA delega sus labores creativas a la IA. Y lo sé de primera mano por que ejerzo de copy de varias de ellas. Un texto creado mediante softwares se delata de múltiples maneras y es motivo de sobra para que tanto las personas como las empresas que recurren a ellos para llamar la atención del público, sean inmediatamente descartados.
Por todo ello, la mejor metodología de trabajo es la que se adapta a lo que cada cual necesita conseguir.
Si quieres mejorar tu manera de comunicar, hablemos, contáctame sin ningún compromiso y veamos de qué manera puedo ayudarte.
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