Descripción del anuncio
La aritmética mental no es matemáticas. Es cuestión de atención, concentración, agilidad mental y capacidad para procesar información. En esencia, es un entrenamiento cerebral a través de juego dinámico que ayuda a los niños a enfocarse mejor. Es decir, no solo les enseñamos a calcular, les enseñamos a pensar. La aritmética mental va mucho más allá de "sacar cuentas de cabeza". El proceso empieza cuando el niño manipula físicamente las cuentas del ábaco (sorobán), lo que activa la motricidad fina y la memoria táctil. Después, ese mismo ábaco se traslada a su sincroniza ambos hemisferios cerebrales: el izquierdo, encargado de la lógica y los números, y el derecho, responsable del pensamiento visual y la imaginación. De este modo, se mejora la atención, la concentración y el desarrollo de la memoria. Es apto para niños entre 6 y 12 años.