Mi método parte siempre de ti: trabajamos preguntando, explorando tus ideas preconcebidas y usando esa primera intuición como punto de partida para aprehender la filosofía. Cada autor se vuelve accesible cuando memorizamos sus palabras clave —como en Platón: dos mundos, mito de la caverna— y desde ahí expandimos todo su pensamiento hasta que llega a tu propio conocimiento.
También propongo deber...
Mi método parte siempre de ti: trabajamos preguntando, explorando tus ideas preconcebidas y usando esa primera intuición como punto de partida para aprehender la filosofía. Cada autor se vuelve accesible cuando memorizamos sus palabras clave —como en Platón: dos mundos, mito de la caverna— y desde ahí expandimos todo su pensamiento hasta que llega a tu propio conocimiento.
También propongo deberes distintos: no escribir sin más, sino observar el mundo. Ir al parque, mirar la sombra de un árbol y preguntarte qué diría Nietzsche sobre ella. Así la filosofía deja de ser teoría y se convierte en experiencia.
Además, trabajamos la memorización inteligente: identificar las palabras clave de cada autor y permitir que todo lo demás fluya desde ellas. Es la forma más eficaz de interiorizar su pensamiento y hacerlo tuyo.
Sigo formándome cada día: ahora estudio a Albert Camus con "El mito de Sísifo", y después continuaré con Hannah Arendt, autora que yo misma trabajé en Bachillerato. Me apasiona transmitir esta disciplina a nuevas generaciones. En 2024, cuando cursaba segundo de Bachillerato, viví la EBAU con entusiasmo, especialmente el apartado de filosofía. La morfología griega y palabras como areté me llevaron a un nivel superior y me diferenciaron del resto de alumnos. Tanto fue así que obtuve un 9,8 en Filosofía.
Mi objetivo ahora es claro: que tú también aprehendas la filosofía y descubras cómo puede transformar tu forma de mirar el mundo.