La dinámica de clase es muy activa. Aprender a través de asociación de conceptos, de juegos, de reglas nemotécnicas...
La clave es interiorizar conceptos para llegar a comprenderlos, más allá de memorizar. En el caso de los idiomas, dependiendo de la base de la que parta el alumno, podremos basarnos en conversaciones para fomentar la fluidez, o bien, centrarnos en la gramática y el estudio teóric...
La dinámica de clase es muy activa. Aprender a través de asociación de conceptos, de juegos, de reglas nemotécnicas...
La clave es interiorizar conceptos para llegar a comprenderlos, más allá de memorizar. En el caso de los idiomas, dependiendo de la base de la que parta el alumno, podremos basarnos en conversaciones para fomentar la fluidez, o bien, centrarnos en la gramática y el estudio teórico de la lengua. Todo depende de cual sea el objetivo del alumno respecto al aprendizaje.