En resumidas cuentas la respuesta es sí. De la misma manera, hay personas que tienen la carrera de magisterio y no por ello deberían ser profesores.
Partimos del hecho de que cualquiera puede enseñar, pues todos sabemos algo y aprendemos de nuestra familia, de nuestros amigos, de nuestros maestros, de la calle, de los medios de comunicación... Básicamente de todo lo que nos rodea. Sin embargo, alguien que sepa únicamente sobre peces, no te puede enseñar sobre matemáticas. Y, llendo más allá, alguien que sepa mucho sobre matemáticas alomejor no es capaz de enseñarte, pues puede no ser capaz de explicarlas aunque realice todo correctamente y con facilidad. Igual que esta es una gran verdad, también lo es que existen personas con otras o ninguna titulación que son totalmente capaces de enseñar. ¿Qué necesitan?
Únicamente, tener los conocimientos al respecto y entender la didáctica, es decir, saber como el otro aprende, esforzarse por adaptarse a sus necesidades, por explicar de formas diferentes, por proveer muchos ejercicios prácticos y significativos. No hace falta un título para eso, pero sí es necesario tener ciertas habilidades propias de un profesor:
- Empatía
- Respeto
- Paciencia
- Autoridad
-Solidaridad
- Flexibilidad
Estas son unas pocas en comparación con las que todo buen profesor debería tener. Y digo buen profesor, porque en realidad todos somos profesores, pero no todos tenemos porqué ser buenos profesores.
Por otra parte, no hay que ser excesivamente duros con ellos, ni tener expectativas demasiado altas o demasiado bajas. La enseñanza es un proceso de adaptación constante, pueden haber buenos días y malos días, lo importante es que se produzca un aprendizaje y para eso hace falta tiempo y práctica. Todos los comienzos son difíciles y la experiencia hace mucho, pero si no hay comienzo no hay experiencia.
En definitiva, un título no define si eres bueno en tu trabajo o no, eso lo define la práctica y para que haya práctica solo se necesitan oportunidades.