Mi primera experiencia dando clases de yoga fue con Ana. Desde entonces me siento incapaz de cambiar de profe porque ella es TAN mágica, tan cuidadosa, tan calmada, tan seria a la vez que amorosa en lo que hace. Dar clases con ella es sentirte cuidada, sostenida, aprender a respetar tu cuerpo, superar límites que creías que tenías...ella te ayuda a traspasarlos con mucho amorcito. Sus meditaciones además son todo un viaje. Su voz es suave y gracias a ello entras en un mundo de ensueño. Si estás pensando iniciarte en el yoga, sin duda la recomiendo como profe. No importa tu edad ni tu experiencia, ella sabrá cómo acompañarte.
Ver más
Ver menos