Primeramente analizo junto al alumno/a el temario que se quiere repasar y nos enfocamos en aquellos apartados que no están bien entendidos o que representan una dificultad. Tras explicar los conceptos de diversas formas y buscando ejemplos simples proseguimos realizando ciertos ejercicios relacionados en los que animo al alumno/a a solucionarlos de forma autónoma pero siempre ofreciendo mi ayuda...
Primeramente analizo junto al alumno/a el temario que se quiere repasar y nos enfocamos en aquellos apartados que no están bien entendidos o que representan una dificultad. Tras explicar los conceptos de diversas formas y buscando ejemplos simples proseguimos realizando ciertos ejercicios relacionados en los que animo al alumno/a a solucionarlos de forma autónoma pero siempre ofreciendo mi ayuda en caso de que perciba dificultades. Con este método repasamos a fondo cada tema a la par que acabamos los deberes que pueda tener el estudiante y, durante todo el proceso, busco que el alumno/a interiorice cada concepto y repita mecánicamente la resolución de los problemas sino que adquiera la capacidad de hacerlos por el/ella mismo/a.
Esta metodología permite adaptarme a la compleja forma de estudio de cada estudiante y al contexto en el que se enseña el temario. La he aplicado en diferentes alumnos, de niveles entre 3º de la ESO y 2º de Bachillerato, y enseguida he podido adaptarme a su situación, entenderlos y comprender cuál es la mejor forma de ayudarles a sacar mejores notas y a estudiar de una forma más práctica, enfocada en la comprensión de los conocimientos y no en la repetición de algoritmos. Aquellos alumnos/as a los que les he dado clase a lo largo del curso han visto sus notas mejoradas, en todos los niveles, y también su actitud ante aquellas asignaturas de ciencias que previamente les eran complicadas pero que, finalmente, han llegado a entender y a sentir curiosidad por ellas.