Creo que se aprende mucho mejor cuando algo te emociona, te resulta cercano y conecta con cosas que ya conoces. Por eso, mi objetivo es que mis clases sean dinámicas y prácticas, lo más alejadas posible de un enfoque excesivamente teórico. Me gusta que los alumnos sientan que lo que aprenden tiene un propósito real, y que cada concepto nuevo se conecte con su día a día.
Mi metodología favorita e...
Creo que se aprende mucho mejor cuando algo te emociona, te resulta cercano y conecta con cosas que ya conoces. Por eso, mi objetivo es que mis clases sean dinámicas y prácticas, lo más alejadas posible de un enfoque excesivamente teórico. Me gusta que los alumnos sientan que lo que aprenden tiene un propósito real, y que cada concepto nuevo se conecte con su día a día.
Mi metodología favorita es relacionar conceptos nuevos con situaciones reales y familiares para el alumnado, haciéndolos memorables y fomentando una clase bidireccional. Me gusta que los alumnos hablen, se equivoquen, pregunten y participen activamente, porque eso hace que el aprendizaje sea mucho más auténtico. He sido alumna durante muchos años y siempre he valorado cuando el tiempo en clase pasa rápido: eso significa que el aprendizaje está siendo natural y fluido, sin sentirse como una obligación.
Cuando ves lo útil que puede ser algo y lo aplicas a tu vida cotidiana, aprender deja de ser aburrido y de repente apetece seguir explorando. Además, me gusta transmitir la motivación y la curiosidad, mostrando las oportunidades que te permite el nuevo conocimiento. Creo que aprender no debería ser solo memorizar reglas: debería ser una experiencia viva, divertida y útil, donde el alumno se sienta libre y motivado a cada paso.