Tengo experiencia dando clases a niños de 3 a 5 años y a adolescentes de 15 años. Me adapto a las necesidades de cada alumno y a su ritmo de aprendizaje, buscando siempre que las clases sean claras y amenas. Con los más pequeños trabajo mucho a través del juego y ejemplos sencillos, mientras que con adolescentes utilizo explicaciones prácticas y cercanas para facilitar la comprensión. Mi objetivo es que el alumno se sienta cómodo, motivado y aprenda de forma progresiva.