Las clases con Dana antes del covid ya eran geniales, a nuestra hija no le da ninguna pereza la clase, todo lo contrario, tiene ganas de que llegue porque son clases divertidas, muy bien preparadas y la niña participa continuamente, sin verguenza alguna. Dana sabe adaptarse al nivel del niño y adapta su material para sacar el máximo partido a la clase.
Durante el confinamiento decidimos no dejar de dar clases y mantenerlas on line con la misma periodicidad. Fue un acierto, porque a pesar de ser on line, Dana conseguía tener entretenida a la niña, hacerla hablar en Inglés y participar en juegos y actividades de forma interactiva. Por supuesto seguimos con ella a la vuelta de las vacaciones, pase lo que pase!