He brindado clases a niños de 5 años, adolescentes y adultos. Lo lindo de la variabilidad de edades es que ambas partes enseñan algo. Lo importante es que se sientan comodos y a gustos para que se cree un espacio en el cual sea facil y diverttido apfrender.
He brindado clases a niños de 5 años, adolescentes y adultos. Lo lindo de la variabilidad de edades es que ambas partes enseñan algo. Lo importante es que se sientan comodos y a gustos para que se cree un espacio en el cual sea facil y diverttido apfrender.