Mi forma de enseñar parte de una idea sencilla: cada alumno necesita una metodología diferente. Adapto las clases a su nivel, sus dificultades, sus objetivos y su ritmo de aprendizaje. Por eso, la primera clase es gratuita: me permite conocer al alumno, evaluar su nivel y detectar qué aspectos necesita reforzar para establecer desde el principio un plan de trabajo adecuado.
Cuento con formación...
Mi forma de enseñar parte de una idea sencilla: cada alumno necesita una metodología diferente. Adapto las clases a su nivel, sus dificultades, sus objetivos y su ritmo de aprendizaje. Por eso, la primera clase es gratuita: me permite conocer al alumno, evaluar su nivel y detectar qué aspectos necesita reforzar para establecer desde el principio un plan de trabajo adecuado.
Cuento con formación universitaria en Filosofía y una sólida preparación en lengua latina. Esta formación me permite no solo dominar la materia, sino también explicar sus contenidos de manera ordenada y comprensible. Además, conozco las dificultades más habituales de los estudiantes de ESO y Bachillerato y sé identificar con rapidez dónde se encuentran las principales carencias y cómo trabajarlas.
En las clases doy especial importancia a la gramática y a la traducción, pero también a la comprensión de los textos y a la adquisición de un método de trabajo. No busco que el alumno memorice reglas sin entenderlas: quiero que comprenda cómo funciona el latín y que aprenda a enfrentarse progresivamente a los ejercicios y traducciones por sí mismo.
El objetivo es conseguir una mejora real y visible, tanto en el rendimiento académico como en la seguridad del alumno. Si existe una base que reforzar, trabajaremos desde ella; si el problema está en la traducción, la gramática o la preparación de los exámenes, nos centraremos en aquello que más lo necesite.
Mi intención es que cada clase tenga un propósito concreto y que el alumno termine el proceso no solo con mejores resultados, sino con una mayor comprensión y autonomía ante la asignatura.