Para mí, la mejor forma de aprender un idioma es a través de la inmersión: viviéndolo de manera natural, divertida y practicándolo de forma constante. Cuando el aprendizaje se convierte en una experiencia dinámica y motivadora, el alumno gana confianza y pierde el miedo a equivocarse.
Para mí, la mejor forma de aprender un idioma es a través de la inmersión: viviéndolo de manera natural, divertida y practicándolo de forma constante. Cuando el aprendizaje se convierte en una experiencia dinámica y motivadora, el alumno gana confianza y pierde el miedo a equivocarse.