Descripción del anuncio
Mi punto de partida siempre es la persona, no la materia. En la primera sesión dedico un tiempo a conocer cómo le va en el colegio o instituto, qué se le da bien, qué le cuesta, cómo estudia y dónde se siente atascado. A partir de ahí construimos juntos un plan de trabajo realista: pocas cosas a la vez, bien hechas y con sentido.
Mis clases son activas y participativas. No me gusta el modelo en el que el profesor habla y el alumno copia; prefiero que sea el estudiante quien piense, pregunte y se equivoque conmigo al lado para entender por qué y aprender de ahí. Combino la explicación de los contenidos con técnicas de estudio reales (cómo subrayar bien, cómo hacer esquemas, cómo planificar un examen, cómo gestionar la atención) y, cuando hace falta, con ejercicios prácticos adaptados a su libro o a su examen.
Trabajo de forma personalizada: si veo que algo no funciona, lo cambio. Y mantengo un contacto cercano con las familias cuando es necesario, para que sepan cómo va el proceso y podamos ajustar lo que haga falta.