Descripción del anuncio
Empecé a tocar el violonchelo a los 3 años y a impartir clases a los 11. Soy hija de María Escribano, quien fue mi profesora como pedagoga. Llevo décadas formando pequeños y grandes músicos. Vivo en el centro de Madrid y no voy a casas. Damos conciertos 2 veces por año y tengo chelos para probar.