me llamo Vanessa Torres Castellanos y actualmente resido en Madrid. Mi vocación por la educación nace de las experiencias positivas que viví durante las etapas de 0-3 y 3-6 años. Las maestras que me acompañaron fortalecieron mis habilidades y me ofrecieron entornos estimulantes que favorecieron mi desarrollo.
Cuando finalicé mis estudios en el Grado de Educación Infantil, sentí la necesidad de...
me llamo Vanessa Torres Castellanos y actualmente resido en Madrid. Mi vocación por la educación nace de las experiencias positivas que viví durante las etapas de 0-3 y 3-6 años. Las maestras que me acompañaron fortalecieron mis habilidades y me ofrecieron entornos estimulantes que favorecieron mi desarrollo.
Cuando finalicé mis estudios en el Grado de Educación Infantil, sentí la necesidad de ampliar mis conocimientos, especialmente en el área del primer ciclo de Educación Infantil. Para ello, decidí cursar el Máster en Atención Temprana. Gracias a los contenidos y a las prácticas realizadas en un Centro de Atención Temprana, he logrado ampliar mis conocimientos en lo que respecta a la intervención con el menor, los riesgos sociales y biológicos, y las posibles patologías frecuentes en el aula. Asimismo, he comprendido el papel fundamental de las familias y la importancia de su empoderamiento.
Siento gran interés por el área de la psicopedagogía y por metodologías activas como Reggio Emilia, por lo que tengo la intención de continuar formándome en este ámbito en mi trayectoria profesional. Creo que es importante empezar a adquirir experiencia en el aula, ya que la práctica permite tener una visión más ajustada y realista del contexto educativo. También disfruto aprendiendo idiomas, por lo que, una vez finalicé el grado, decidí presentarme el examen C1 de Cambridge English, y próximamente deseo aprender Lengua de Signos. Considero que se debe brindar al infante el espacio necesario para que pueda explorar y adquirir conocimientos de forma autónoma, siendo los educadores guías de su proceso de aprendizaje. La gran plasticidad cerebral con la que cuenta el infante desde sus primeros años de vida convierte esta etapa en la idónea para el fortalecimiento del desarrollo cognitivo, emocional y social, así como de otras áreas fundamentales del desarrollo infantil.