Cuando se está aprendiendo un idioma, lo más complicado es perder el miedo a hablar y eso es una gran barrera para el aumento del conocimiento. Por ello, desde el primer minuto las clases son en inglés y centradas en la conversación, y no tanto en libros, gramática y hacer ejercicios. Eso no significa que mis clases vayan dirigidas sólo a personas con un buen nivel de inglés, para nada: estas cla...
Cuando se está aprendiendo un idioma, lo más complicado es perder el miedo a hablar y eso es una gran barrera para el aumento del conocimiento. Por ello, desde el primer minuto las clases son en inglés y centradas en la conversación, y no tanto en libros, gramática y hacer ejercicios. Eso no significa que mis clases vayan dirigidas sólo a personas con un buen nivel de inglés, para nada: estas clases son para cualquier persona que quiera aprender y mejorar su nivel, cometa errores o no. De hecho, de los errores se aprende, ¿verdad?, así que son más que bienvenidos.
Junto con las conversaciones, también vemos vídeos y leemos fragmentos de artículos o libros sobre los que después hablaremos para practicar la comprensión auditiva, la comprensión lectora y la pronunciación.
Además, las clases se adaptan a los gustos y hobbies de los alumnos, de manera que, en la medida de lo posible, en las conversaciones se hablará de sus intereses y los vídeos que veamos tratarán sobre ellos también.
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