A la hora de tratar con alumnos con dificultades en el aprendizaje es esencial conocer qué es lo que realmente les supone un obstáculo y saber bien como intervenir en el. Para un funcionamiento más óptimo, estos problemas pueden ser abordados de forma paralela al contenido que estén viendo en clase, aunque no se descarta dedicar parte de las sesiones de trabajo a dar herramientas (tanto a los tu...
A la hora de tratar con alumnos con dificultades en el aprendizaje es esencial conocer qué es lo que realmente les supone un obstáculo y saber bien como intervenir en el. Para un funcionamiento más óptimo, estos problemas pueden ser abordados de forma paralela al contenido que estén viendo en clase, aunque no se descarta dedicar parte de las sesiones de trabajo a dar herramientas (tanto a los tutores como al alumno) para que puedan ser más independientes a la hora de abordar la problemática.
La prioridad en las primeras clases, irá enfocada a que tanto el alumno como yo nos familiaricemos el uno con el otro. En este tipo de perfiles, la comodidad y confianza son vitales para un correcto funcionamiento. Además, es necesario entender bien la raíz de las dificultades para poder trabajar mejor sobre ellas.
Las clases seguirán la siguiente estructura (siendo esta modificable en base a las necesidades y características del alumno): -Breve introducción sobre cómo le ha ido en el colegio desde la última vez que nos vimos -Explicación de la estructura que se va a seguir en la sesión -Los ejercicios a realizar en la clase (esto será lo que ocupa la gran mayoría del tiempo de la sesión y el número de actividades dependerá de la edad, del tiempo de sesión y de las necesidades que existan) -Recompensa elegida por el alumno tras completar con todas las tareas fijadas para la sesión (ocupará únicamente los 10 últimos minutos de la clase)