Presentación de mi nuevo Blog. More than Music.

Hola a tod@s.

Como saxofonista que soy, siempre me ha preocupado la limpieza y el mantenimiento de mi instrumento. Y es que muchos son los peligros que tenemos cerca de nuestro instrumento constantemente: polvo, sudor, saliva, etc., pero ninguno de ellos tan agresivo como un dueño descuidado que no se preocupa del instrumento.

En primer lugar, tenemos que mantener el instrumento limpio cada día. El cuidado diario es importante y necesario para asegurarnos de la protección del saxofón cuando no se utiliza. Hay que evitar dejarlo expuesto al polvo y a la intemperie, debemos guardarlo siempre dentro de nuestro estuche y dejarlo en un lugar seguro protegido del exceso de frío o de calor.

La limpieza de la boquilla también es fundamental, por higiene y también porque la suciedad puede alterar la producción correcta de nuestro sonido y la afinación. Para tal proceso, tenemos que retirar la boquilla del tudel, quitar la caña y con un paño limpio secar el interior y el exterior de nuestra boquilla. Este proceso se hará con cuidado para no modificar la forma de la boquilla que, aunque sea metálica, es deformable con facilidad sobre todo en la punta y con cuidado de no romper la caña.

Posteriormente limpiaremos el cuerpo del saxofón secándolo con un trapo, tirando de un cordón y también el interior del tudel. Éste (el tudel) se puede poner debajo del agua corriente, aunque no con mucha continuidad. El corcho, es aconsejable engrasarlo con vaselina antes de guardarlo para realizar el acople sin excesivos esfuerzos, sobre todo, en los instrumentos que utilizan los alumnos jóvenes que no tienen mucha fuerza.

La calidad del estuche del instrumento también es importante para mantener el saxofón en buen estado. Algunos estuches están mal adaptados y el instrumento no está fijado, de manera que en los desplazamientos, el movimiento produce choques contra las paredes del estuche pudiendo estropear el mecanismo del saxofón.

Mantener el instrumento inmóvil dentro del estuche es una garantía para que no se desajuste. Cuando se coloque el saxofón dentro del estuche hay que colocar el tapón, que normalmente viene cuando compramos el saxofón, en el extremo superior del cuerpo. Cabe la posibilidad de poner cuñas de corcho que bloqueen las llaves y platos para mitigar sus movimientos y evitar que se desnivele el mecanismo.

En la medida de lo posible, sobre todo para los músicos que tocamos también en la calle, no hay que someter al instrumento a los cambios bruscos y repentinos de temperatura y de humedad que afectan, sobre todo, a las zapatillas. Estos pueden modificar su forma y configuración, pues la obstrucción del aire no será hermética y el instrumento no actuará con la debida fiabilidad en la afinación y seguridad en la emisión del sonido.

Espero les haya gustado el artículo.

Hasta la semana que viene!!

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