¿Cómo enseñar a los niños con deficiencias auditivas?

La mayoría de los padres de niños con deficiencias auditivas, por no decir todos, se encuentran en un mundo perdido al enterarse de la limitación que presentan sus hijos. No sólo es la angustia la que los embarga, sino el vago camino a seguir para llevar adelante un proyecto de vida para con ellos. El no saber por dónde empezar, cómo hacerlo y a dónde dirigirse, los hace sentir muy desorientados y sedientos de una voz que los guíe y los oriente, que los tranquilice y que, en cierta forma, sea el mago de sus sueños.

Es muy entendible esta situación y me atrevo a empezar a decirles, que es una limitación que puede ser bastante compensada, pero que el secreto principal está en ustedes, en la energía y disposición para hacerlo, en el convencimiento de que está en sus manos el lograrlo; así sólo así, será el comienzo de la ruta a seguir para el alcance del objetivo propuesto. Lógicamente necesitarán de especialistas que les den esa confianza y que les sirvan de apoyo, brindándoles las herramientas y los recursos apropiados para el alcance de las metas trazadas, pero dependerá de ustedes el éxito a lograrse.

La primera recomendación que les daría es que vean a sus hijos como seres iguales a los otros niños y que no usen su deficiencia auditiva como excusa de sobreprotección y menos de permisión para conductas indeseadas. Muchas veces se cae inconscientemente en esto, lo que ocasionaría un gran daño en ellos.

¿En qué momento se debe llevar un niño con definciencia auditiva a un médico especialista?

Hay pautas establecidas en la habilitación y rehabilitación que deben conocer en la brevedad posible, que les servirán como base para el comienzo de vuestra tarea. Empezaremos por la que se refiere a cuál es el momento de llevarlo al médico especialista para determinar si la pérdida auditiva se deriva de un solo oído o de ambos y de qué tipo de pérdida se trata, leve, moderada, profunda o severa.

Dependiendo de esto el médico especialista recomendará prótesis auditiva o implante coclear. En el caso de pérdida auditiva bilateral, por lo general la audición es mejor en uno de los oídos con respecto al otro, así que es posible que la recomendación sea diferente para cada uno de ellos.

Es muy importante que el niño comience a usar su equipo auditivo lo antes posible. Entre más pequeño, mejor. En vuestra tarea, el tiempo es oro. Entre más pronto, mejores resultados se lograrán. El niño empezará a familiarizarse con sonidos del ambiente y poco a poco con el lenguaje. Pero esa estimulación a los sonidos y al lenguaje, debe provenir de ustedes y del resto de la familia, de sus hermanos, abuelos, etc.

Enseñémosle a descubrir la existencia de sonidos y la diferencia entre presencia y ausencia de estos. Llamémosle la atención cuando se produce uno de ellos y asociémosle este con el objeto que lo produce. Hagamos adrede sonidos, tales como el que produce el agua del inodoro, las llaves del grifo de la cocina, el timbre de la puerta, la batidora, el teléfono o móvil, la caída de un objeto al piso, el ruido de los cubiertos; que él pueda al comienzo visualizar cómo se produjo, para luego lograr auditivamente su discriminación e identificación. Es importante que el niño juegue con objetos que producen sonidos y llamarle la atención en el momento que estos se emiten.

No sólo la estimulación debe darse en casa; hay que aprovechar todos los sonidos del ambiente que tenemos a nuestro alrededor cuando estamos fuera, como, el que produce un avión, una corneta de carro, un grito de una persona, el ladrido de un perro, la sirena de una ambulancia; aunque suene extraño se trata de “enseñarlo a escuchar”.

Tiempo atrás esta tarea se hacía muy difícil, pero gracias al alcance de la nueva tecnología en los dispositivos auditivos y con la innovación del implante coclear, se logra que, con entrenamiento, las personas con deficiencias auditivas logren habilitarse o rehabilitarse, según sea el caso. Debemos entonces tener claro que es esencial contar con este equipo auditivo, el cual debe ser usado todo el tiempo por el niño, únicamente prescindir de este en el momento del baño y mientras duerme.

Cómo saber si mi hijo necesita clases particulares
Han llegado las notas y tu hijo no ha obtenido los resultados que esperabas, es algo normal pero te hace pensar si deberías tomar...

Hablar constatnemente al niño o niña

Otra pauta a seguir, es el hablarle constantemente al niño. Muchas veces pensamos que como no escucha bien, no amerita que usemos el lenguaje. Y es todo lo contrario, sólo hablándole, él va a conseguir comprendernos para luego ir comunicándose con nosotros. Conversen todo el tiempo con él, nárrenle la actividad que van desarrollando en su presencia, como, por ejemplo, la preparación de su comida, el cambio del pañal, su aseo personal, lo que van metiendo en el carrito del súper mientras hacen mercado. Esto va a ser esencial en el logro de su comprensión y en el desarrollo de su lenguaje.

Debemos tener presente que el proceso del desarrollo del lenguaje en el niño con deficiencias auditivas, debe pasar por las mismas etapas que en el niño oyente y sólo lo lograremos a través de la estimulación auditiva. No es necesario gritarle para que nos escuche, ya que más bien lo que lograremos será distorsionar el sonido; debemos hablarle a una intensidad y a una velocidad normal, sin exagerar los movimientos articulatorios del habla.

Será de gran ayuda, el usar canciones y cuentos con ilustraciones llamativas para facilitar el lenguaje. Dedíquenle diariamente tiempo para cantarle y para estimularlo a que lo haga. Nárrenle cuentos de oraciones cortas que su comprensión pueda ser facilitada con dibujos a color, de manera que se sienta motivado.

Practiquen la comprensión de comandos sencillos, tales como, “ven”, “siéntate”, “busca…”, “guarda”, “dame”, “come”, “prende la luz”, “cierra la puerta”. Al principio el niño se apoyará de la lectura labial; es realmente algo innato que usa para poder entender lo que le están diciendo. Luego es conveniente ejerciten la discriminación auditiva de estos. Igualmente pueden trabajarle los nombres de objetos, animales y personas, pidiendo que los señale, bien sea en físico, o a través de imágenes, para que una vez que los comprenda, pueda irlos expresando.

Incentivar la socialización con otros niños

El socializar con otras personas, especialmente con otros niños, ayudará en el progreso del desarrollo del lenguaje, por lo que se aconseja integrar al niño a una guardería y luego a la escuela, desde muy pequeño, transmitiendo a sus cuidadores o maestros las pautas señaladas, de manera que el trabajo dentro y fuera de la casa, sea un trabajo de equipo, bajo las mismas lineaciones.

Encontrar un Terapista de Lenguaje

El trabajo del Terapista de Lenguaje también debe comenzar desde el momento que el niño cuenta con su equipo auditivo. Es muy conveniente que los padres estén incluidos en las sesiones terapéuticas, de manera de ir aprendiendo las ejercitaciones impartidas en ellas y de ir siguiendo las orientaciones dadas por el especialista. Los padres no deben limitarse a dejar en manos del Terapista, la habilitación o rehabilitación del lenguaje de su hijo; las terapias son la demostración de cómo trabajar en casa la estimulación auditiva y de lenguaje.

Especialistas en audición y lenguaje

Los padres deben considerar la enseñanza del lenguaje de señas a su niño, como un complemento para que él y sus familiares logren la comunicación plena entre ellos, y de así serlo, deben también aprenderlo desde que el niño es pequeño.

Ellos, junto con el Terapista de Lenguaje, decidirán lo más conveniente para el niño en cuanto a la inclusión de él en una escuela de niños con deficiencias auditivas donde pueda recibir un entrenamiento para desarrollar y mejorar su lenguaje, antes de integrarlo a una escuela regular. En este caso, los padres igualmente, deben formar parte del equipo de trabajo, para que, junto con la escuela, el trabajo en equipo, dé los mejores logros para una pronta incorporación a su escuela regular.

© 2007 - 2023 Tus clases particulares Mapa web: Profesores particulares| Academias y centros