Cuando explicas Física o Química en 2º de Bachillerato, hay conceptos que sobre el papel pueden parecer bastante abstractos. Puedes escribir una fórmula en la pizarra y resolver un ejercicio, pero eso no significa necesariamente que el alumno haya entendido qué está pasando.
Por eso, aunque en mis clases no tengamos un laboratorio, intento que los alumnos puedan ver y entender el fenómeno antes de empezar a hacer cuentas.
Estos son algunos de los recursos que más utilizo.
Simulaciones para entender qué está pasando
Uno de mis favoritos son las simulaciones de PhET.
Por ejemplo, cuando explicamos campo eléctrico, podemos colocar diferentes cargas, cambiar las distancias y observar cómo varían las fuerzas. Después ya pasamos a la ley de Coulomb y hacemos los cálculos.
Me gusta hacerlo en ese orden porque la fórmula deja de parecer algo que hay que memorizar sin más.
Primero vemos qué ocurre y después utilizamos las Matemáticas para explicarlo.
Dibujar antes de empezar a calcular
Esto parece una tontería, pero evita muchísimos errores.
Cuando hacemos un problema de fuerzas, campo eléctrico, gravitación u óptica, antes de escribir ninguna fórmula intento que el alumno haga un pequeño esquema.
¿Dónde están los objetos? ¿Qué fuerzas actúan? ¿En qué dirección? ¿Qué datos tenemos?
Muchas veces un alumno de 2º de Bachillerato sabe perfectamente utilizar las fórmulas, pero falla porque empieza a sustituir números demasiado pronto.
Siempre intento seguir más o menos este orden:
- Entender el problema
- Dibujarlo
- Pensar qué ocurre
- Elegir las ecuaciones
- Calcular
GeoGebra también sirve para Física
Aunque normalmente asociamos GeoGebra con Matemáticas, para Física es muy útil.
Por ejemplo, podemos representar cómo cambia un campo cuando aumenta la distancia o ver gráficamente diferentes movimientos.
Una expresión como $1/r^2$ es bastante más fácil de entender cuando el alumno ve en una gráfica cómo cae rápidamente su valor al aumentar la distancia.
Y esa misma idea después aparece en gravitación o electrostática.
Vídeos y experimentos sencillos
También utilizo vídeos cortos cuando hay algún fenómeno que merece la pena ver.
No hace falta poner un vídeo de veinte minutos. A veces bastan treinta segundos de un experimento para empezar una explicación.
Lo importante es no quedarse simplemente mirando.
Suelo parar y preguntar:
- ¿Qué crees que va a ocurrir?
- ¿Por qué?
- ¿Qué cambiaría si modificamos esta variable?
Después comprobamos si la predicción era correcta y lo relacionamos con la teoría.
Problemas de PAU, pero intentando entender el patrón
Evidentemente, en 2º de Bachillerato también hay que preparar la PAU.
Por eso utilizo muchos ejercicios de examen, pero intento que el alumno no aprenda simplemente a repetir un procedimiento.
Cuando terminamos un ejercicio, repasamos qué pistas tenía el enunciado, por qué hemos utilizado esas ecuaciones y qué podría cambiar en otro problema parecido.
La idea es que cuando aparezca un ejercicio nuevo no piense “este no me lo sé”, sino:
“Vale, esto se parece a aquel problema que hicimos.”
Ese cambio es bastante importante.
Entender antes que memorizar
Al final, no tener un laboratorio no significa que Física y Química tengan que convertirse en una lista de fórmulas.
Con simulaciones, dibujos, gráficas, vídeos y buenos problemas se pueden visualizar bastante bien muchos de los conceptos de Física y Química de 2º de Bachillerato.
Y es algo que intento repetir mucho en mis clases: la fórmula debería ser el último paso, no el primero.
Cuando entiendes qué está ocurriendo, normalmente también resulta mucho más fácil saber qué fórmula utilizar.

