¿Puedo ser profesor particular siendo estudiante?

 

Estar en la universidad o en instituto es sinónimo de necesitar algún ingreso extra. Ya bien sea para nuestros caprichos o para tener nuestro propio dinero, buscar trabajos para estudiantes siempre es una buena idea. 

Una de la preguntas más frecuentes en el mundo de las clases particulares es si éstas se pueden impartir siendo aún alumno. La respuesta es claramente sí, de hecho es una de las cosas más comunes.

Las clases particulares impartidas por otros alumnos tienen sus ventajas y sus desventajas. Por regla general cuanto más formado esté un profesor más valor tendrá la clase y por lo tanto mayor precio.

Sin embargo, un alumno puede que pueda resolvernos algunas dudas específicas ya que puede que lo tenga más reciente. Además, si el alumno es de nuestro mismo centro, pero de cursos superiores nos puede ayudar a aprobar mejor. 

Los expertos en alguna materia nos pueden aportan un gran valor a largo plazo, nos amplían horizontes y nos forman para mucho más allá de un simple examen. Sin embargo si lo que queremos pasar una prueba que no está costando trabajo, otro alumno puede ser la solución.

 

Requisitos para ser profesor particular

Como su propio nombre indica, ser profesor particular se reduce al ámbito privado e individual, por lo tanto un profesor particular tendrá que tener los requisitos que el alumno, o aquel que lo contrata considere necesario. 

Una de las mayores dudas es si necesito estudios para ser profesor. Lo cierto es que no, pero la mayoría de profesores que se registran en plataformas online de profesores tienen algunas caracteríticas comunes.

Estos no es que tengan todos unos estudios concretos, pero sí cumplen una serie de atributos que si quieres ser profesor está bien que trabajes en ellas:

  • Son expertos en algo: Aunque no tengan estudios específicos, como un título de grado, un curso o un máster. Pero dominan algún tema a la perfección, por ejemplo, hay profesores de inglés que han vivido mucho tiempo en inglaterra, o profesores de música que aprendieron de forma autodidacta.
  • Motivados para enseñar: Muchas personas ven en las clases particulares dinero fácil o algo temporal sin importancia, pero realmente hay que tener una gran motivación. Un buen profesor particular se implica con su alumno aunque lo vea pocas horas a la semana. 
  • Recursos para transmitir: Lo realmente importante para ser profesor particular no es el qué sabes, sino cómo lo cuentas. En la mayoría de los casos tú no decidirás el contenido de las clases, ya que estás para reforzar, así que trabaja en tus dotes comunicativas, explica las cosas de una forma diferente.
  • Empatía y compresión: Hay dos tipos de profesores particulares, los que son contratados para solucionar un posible fracaso escolar y lo que enseñan materias de ocio en el tiempo libre (música, dibujo, baile, enseñanza de idiomas…). Los primero se enfrentan a jóvenes que necesitan ayuda y los segundos les dan clases a gente después de una larga jornada laboral. Si en ambos casos no trabajamos por conectar y por entender al alumno estamos perdidos y no enseñaremos absolutamente nada. 

 

¡Conviértete en profesor particular!

 

¿Son importantes los estudios a la hora de dar clases?

Cómo ya hemos dicho tener estudios no es imprescindible a la hora de ser profesor particular. Si miras al detalle, profesor por profesor, te encuentras personas de índole muy distintas, estudiantes, expertos en la materia, expertos en otras materias que dominan la materia…

Y lo cierto es que todos son igual de válidos. Muchos alumnos lo que realmente tienen en cuenta es la experiencia de los profesores. A veces, un profesor con mucha experiencia en la docencia o en su campo cuenta más que otro que tenga muchos estudios. 

Pero lo único que tienes que tener es actitud. Si te registras en alguna plataforma web intenta rellenar un perfil que refleje tu entusiasmo y actitud por dar clases. Y si de verdad tienes ganas en cuanto tengas tus primeros alumnos todo irá sobre ruedas. 

Aunque uno de los aspectos en los que sí pueden influir los estudios es el precio de las clases. Es común que aquellos profesores que tienen más estudios cobren más por hora y sus alumnos estén dispuesto a pagarlo.

Recuerda que el precio de las clases lo fija cada profesor y que es el alumno el que decide si está dispuesto a pagarlo o no. Pero suele ocurrir, que si un profesor con una gran formación fija un precio alto los alumnos lo valoran mucho.

No es un regla fija, el precio de las clases no es una regla matemática exacta. De hecho, algunos profesores que no tienen estudios y si que tienen experiencia o que ofrecen algo especial, fijan precios altos y tienen muchos alumnos.

 

¿Por dónde empezar?

Si tienes miedo a empezar a dar clases y no sabes como empezar a hacer hay algunas cosas que puedes hacer previamente:

  • Recibir clases para dar clases: Hay muchos cursos para formadores que te introducen al mundo de la enseñanza a nivel básico. Pero si no los encuentras, siempre puedes contratar a un profesor particular para dar clases particulares. En plataformas como Classgap encontrarás a gente dispuesta a darte clases online por un módico precio. 
  • Dar clases a personas de confianza: puedes empezar dándole clases a gente de tu familia o conocidos por un precio reducido y así probarte. Prueba incluso con compañeros de clase que tengan que aprobar algo que tú aprobaste. 
  • Ser profesor voluntario: puedes ejercer de profesor para ayudar a jóvenes con problemas económicos. Ganarás experiencia mientras realizas una buena acción. Ponte en contacto con alguna ONG o entra en Tus Clases Solidarias, una plataforma especializada en voluntariado para profesores. 

 

Saber anunciarte

Es sin duda la clave para obtener alumnos y empezar a dar clases clases particulares. Cómo te vendas es lo que te va a diferenciar del resto. Es la ventaja que tienes sobre el resto de profesores, que tu anuncio sea creativo y llamativo. 

  • Se claro: No te extiendas demasiado, el alumno tiene que entender lo que ofreces, más allá de los estudios y la experiencia tienes que reflejar tu actitud y si lo hacer de una forma complicada no te van a poder entender. 
  • Tus credenciales: Es importante que digas lo que has hecho, pero sobre todo lo que esto siginifica. Por ejemplo, si has vivido dos años en inglaterra, no te quedes en poner solo eso, cuenta que esto te ha dado una gran soltura en el inglés oral y un amplio vocabulario cotidiano.
  • Perfil completo y fotografía: Si vas a anunciarte en alguna plataforma rellena por completo tu perfil, esto mejorará tu posicionamiento e incluye una fotografía. Muchos alumnos si no le ven la cara al profesor les cuesta confiar en ellos.
  • Difunde: Usa tus redes sociales para difundir tu perfil o para anunciarte. El poder que tienen las redes es increíble y no sabes quien puede llegar a verte y contratarte. 

 

El paso definitivo

Lo que realmente tienes que hacer es decidirte. Probablemente si lo piensas mucho nunca lo harás. Seguro que tiene muchos conocimientos que merecen la pena ser transmitidos. Seguro que con poco puedes ayudar a mucha gente. Quizás hasta sea mucho más que un empleo para estudiantes. 

Personas a la que les cuestan cosas que tu tienes perfectamente dominadas. Muchas veces, con la experiencia de haber superado algo es suficiente. No te cortes, atrévete y empieza a cambiar la vida de tus alumnos.

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