Cómo estimular la curiosidad de tus alumnos para mejorar su aprendizaje en el aula

La curiosidades un impulso básico en los seres humanos, es unahabilidadque necesitamos y viene de serie, pero como otras, no es igual en todos nosotros ni sentimos la misma curiosidad por todo. Suele ser unrasgo estable, pero puede aumentar y disminuir según lascircunstanciasy el contexto.

Ventajas de ser curioso

Si eres curioso, ¡enhorabuena!:

–Aprenderásmás rápido y mejor.

-Tendrásinteréspor muchas disciplinas.

-Mejorará tuatención.

-Desarrollarás tumemoria.

Comprenderásmejor el mundo que te rodea y a las personas con las que te relacionas.

-Afrontarás mejor tus problemas.

-Serásperseveranteante desafíos y contratiempos.

-Realizarás muchas preguntas.

-Escucharás sin juzgar.

-Mostrarás una mayoraperturaa nuevas ideas.

Innovarás.

-Te adaptarás mejor a entornos cambiantes.

La curiosidad y el aprendizaje

Cuando los alumnos sienten curiosidad es más fácil que se interesen en un tema y aprendan. Laquímica de nuestro cerebrose modifica cuando estamos en un estado de curiosidad.

La curiosidad es un catalizadorpara el aprendizaje que, en la mayoría de las ocasiones, se materializa por medio depreguntasque, a veces, pueden llegar a abrumar a los profesores. En este sentido, el uso demetodologías activas, en las que los alumnos son losprotagonistas, suponen un paso importante para que los estudiantes puedan buscar respuestas a sus propiaspreguntas.

Ser curioso es un rasgo fundamental de alumnos conbuenos resultados académicos, pudiendo resultar tan decisivo como la inteligencia.

La curiosidad en el aula

Si podemos estar de acuerdo en que la curiosidad espositivapara nuestros estudiantes, debemos buscarformaspara promoverla en el aula:

-Responder a diferentesinteligenciasyestilos de aprendizaje.

-Trabajar porproyectos.

-Emplearmetodologías activas, introduciendo la curiosidad como parte del proceso dediseño instruccional.

-Permitir que los alumnosexploren y jueguen.

-Dejar de ser los expertos y cederles lapalabra, elprotagonismoy elliderazgo.

-Analizar la curiosidad mediantemetaaprendizaje.

-Recompensar la curiosidad y las preguntas.

-Animar a nuestros alumnos a preguntar y a sercuriosos, a que no se sientan avergonzados de esa curiosidad y necesidad de hacer preguntas.

-Crear un ambiente que promueva eldiálogoy el debate.

-Recordar que la curiosidad, como el aprendizaje, espersonaly diferente en cada alumno.

-Evitar dar las respuestas, hacer que sean ellos los que investiguen yreflexionen.

–Conectara los estudiantes,dentro y fuera del aula, ayudándose de lasnuevas tecnologías.

-Presentarmetáforas, paradojas o contradicciones provocadoras.

-Hacer referencia a laactualidady a problemas cotidianos.

-Dejar tiempo a los alumnos para reflexionar, pensar susrespuestas, y sus preguntas, y desarrollar sus argumentos.

Si un alumno no muestra curiosidad, debemos promoverla, pues de ella surgirá la innovación

-Despertar lamente filosóficay elpensamiento críticode nuestros estudiantes.

-Enseñar a los alumnos a ser escépticos.

-Ayudarles adescubrir nuevas culturas, sociedades, lenguas y puntos de vista.

–Llevar invitados al aulaa los que nuestros estudiantes puedan realizar preguntas.

Dependiendo de nuestros alumnos, buscaremos diferentes formas de aumentar suinterés y motivaciónpor el mundo que les rodea, dejando que la curiosidad les guíe hacia un aprendizaje mucho másdivertidoy fructífero.

© 2007 - 2022 Tus clases particulares Mapa web: Profesores particulares| Academias y centros